La salud mental en tiempos del coronavirus

Ahora que el coronavirus nos obliga a quedarnos en casa más tiempo del deseado, os damos algunas pautas para sobrevivir mentalmente a la cuarentena.

Como si de fichas de dominó se tratase, la expansión del Coronavirus ha ido haciendo caer a la mayoría de los países, incluyendo el nuestro, por el que el gobierno tuvo que decretar el estado de alerta, pero previo al mismo, una gran parte de la población ya se había concienciado con el asunto y asumía la batalla que nos espera al unísono grito o hashtag #Yomequedoencasa. Un eslogan importante, que puede crear concienciación y sentimiento de grupo para que los/as españoles/as dejemos de hacer una de las cosas que más nos gustan: salir a la calle a tomar unas cañas. Dicho de otro modo, reducir la actividad social.
No obstante, ha pasado a ser necesario que todo el mundo se quede, al menos, durante 15 días confinados en casa para poder frenar el contagio, pero claro… solo de oírlo nos tiramos de los pelos, ¿o no?

Empieza la cuenta atrás, las dudas, la incertidumbre, la ansiedad… “¿podré aguantar? ¿Cómo voy a hacerlo?” que, unida a la crisis sanitaria y la incertidumbre económica del país, puede generar malestar psicológico en la mayoría de las personas.
Con este artículo, queremos ofreceros herramientas que os ayuden a cuidar vuestro bienestar psicológico y a poder sobre llevar de la mejor manera posible este periodo de pausa.

¿Cómo sobre llevar el aislamiento?

  • Evita la sobre información: Entre que en la televisión no se habla de otra cosa, lo que nos llega por WhatsApp (sin olvidar las fake news) y lo que pecamos de buscar información y compartirla, estamos sobre saturados de información y esto puede generar más ansiedad. Por ello, es fundamental buscar información de fuentes fiables y limitar esta búsqueda de información a horas concretas del día, como puede ser el informativo, además de reservar un espacio del día para hablar de otro tema, el que sea, pero que no incluya a nuestro amigo Covid.
  • Gestiona los pensamientos intrusivos y distorsionados: Intenta evitar los pensamientos recurrentes negativos que pueden aparecer en estas situaciones. Cuestiónalos y busca pensamientos más positivos.
  • Acepta tus emociones. Las emociones negativas, como el miedo y la ira, pueden aparecer en estos días. Debemos entenderlas y aceptarlas, pero siempre sin dejar que acaben por tomar el control y acaben siendo desadaptativas, lo que se llama secuestro emocional.
  • Mantén una actitud positiva.
  • Organiza quedadas de Skype. Ya sea con amigos/as, familia, parejas… es una manera de sentirnos cerca de nuestros seres queridos.
  • Disfruta los “memes”. Si algo bueno tenemos, es sacar el lado divertido hasta de las crisis, así que permítete disfrutarlos. El humor es una buena terapia a veces.

  • Mantén horarios y rutinas: Todo el día en pijama está bien para un domingo cualquiera, pero en esta situación, rutinas como hora de comer, despertar, ducharse y vestirse son herramientas útiles para no sentirnos tan “encerrados/as”.

  • Mantente activo/a: Intenta realizar ejercicio en casa para mantener cuerpo y mente activos
  • Haz todas esas cosas que nunca pudiste hacer y más: Vivimos en una sociedad en la que nunca tenemos tiempo para nada. Aprovechemos este parón para ver esa serie pendiente, leer un libro, jugar con tus hijos/as, colocar las fotos de los últimos viajes y por supuesto escucharnos.
  • Piensa en el valor que tiene tu ayuda: Estamos salvando vidas.
  • Cantar Resistiré, del Dúo Dinámico.

Pautas generales de convivencia.

Otras de nuestras preocupaciones, puede ser la convivencia… En estos días en los que todos y todas podremos sentirnos irritables y cansados, debemos luchar más que nunca por mantener una buena convivencia y disfrutar de los/as demás.

  • Intenta mantener un modelo de conversación asertiva: Realiza una escucha activa y aporta tu opinión de una manera calmada y respetuosa. Evita levantar la voz, y cuenta siempre hasta 10 si ves que la situación te está superando para poder rebajar la emoción.
  • Nada de peleas “tontas”: No es momento de discutir por cosas cotidianas, como tirar la basura (aunque actualmente la pelea ha cambiado por quién quiere tirarla) o apagar las luces. Intentemos no discutir por banalidades.
  • Autocuidado: Es fundamental que en estos días de encierro y obligada convivencia, no perdamos de vista el propio autocuidado, tener tiempo para nosotros/as y dar tiempo a las otras personas, para poder disfrutar de nuestro ratito y no sentirnos colapsados.
  • Paciencia y comprensión. Estamos en el mismo barco.

El coronavirus y los/as hijos/as

Ay qué lástima… Debemos tener en cuenta, que todas esas emociones que sentimos las personas adultas, los/as peques también van a pasar por ellas. Serán días en los que habrá más rabietas, estén más irritables o el aburrimiento sea insoportable. Para ellos/as es una situación muy difícil pues tienen mucha más actividad que los/as adultos. Así que … ¡paciencia e imaginación!

Algunos puntos clave son:

  • La creación de nuevas rutinas y horarios: Es fundamental, que se creen nuevas rutinas con sus respectivos horarios. Estos horarios sí podemos saltárnoslos más en fines de semana, pero lo ideal entre semana es llevar unas horas similares a las de siempre para dormir, comer, aseo, deberes (fundamental), juego e incluso de dejar a los/as adultos tiempo propio y en pareja. Así mismo, será necesario dejar a los/as adolescentes su tiempo de intimidad y espacio propio.
  • Ahora más que nunca tenemos que ser democráticos: es importante dejar que participen en la elección de tareas y actividades de ocio. Entre todos los miembros de la familia debemos de elegir a qué jugar, qué ver, qué hacer… sin salirse de una serie de normas, por supuesto. Estilo democrático de parentalidad a tope.
  • Hay que buscar actividades que nos alejen las pantallas, pero a ver… no nos alarmemos. Son días difíciles y si en este pequeño periodo de tiempo, jugamos más a la Play, vemos más la tele o usamos la Tablet para matar horas muertas NO PASA NADA. Ya habrá tiempo para volver a preocuparnos de esto. Por supuesto, hay que buscar juegos en familia y analógicos, como son los juegos de mesa, los legos, la plastilina…
  • Hacer ejercicio en casa adaptado a las circunstancias: no es lo mismo dentro que fuera, pero siempre se pueden encontrar actividades como bailar, aerobic e incluso jugar al escondite.
  • Es importante contarles lo que estamos viviendo para que puedan entender la situación y no se desesperen al no salir a la calle, como en el ya famoso vídeo de Bea, y tampoco se asusten y malinterpreten la situación. Desde el Colegio de Psicólogos de Madrid y desde MR Wonderful han diseñado dos cuentos que explica a los peques la situación de la mejor manera posible.

El lado bueno de la pandemia

Aunque hemos visto en estos días acciones de otras personas con las que hemos podido sentirnos molestos, como por ejemplo ir a la Pedriza en plena cuarentena o acabar con todas las reservas de papel higiénico de nuestro país, es en este tipo de situaciones de crisis, es cuando más nos unimos y mostramos el lado más bonito de las personas.

Hemos podido ver situaciones de agradecimiento, como puede ser los ya repetidos aplausos en los balcones de las ciudades hacia la labor del personal sanitario, movimientos altruistas como los universitarios que cuidaban niños/as los primeros días, los vecinos y vecinas que llevaban comida a personas mayores, profesionales que han ofrecido servicios de terapia gratuitos, personas que ofrecían a otros colectivos mascarillas y geles para estar protegidos… y por supuesto, las acciones vecinales, como son bodas improvisadas, bailes y/o aperitivos en las que nos hemos podido conocer mejor y que nos han dado esperanzas, esperanzas de que como ya hemos dicho varias veces… TODO VA A SALIR BIEN.